Diseñado para personas con dependencia a sustancias y/o trastornos mentales asociados que necesitan una contención clínica más intensa.
Incluye evaluación psiquiátrica inicial, seguida de sesiones quincenales con psiquiatras, sesiones semanales con psicólogos y dos sesiones semanales con el terapeuta, junto con análisis de orina para seguimiento de abstinencia.
La participación de familiares es esencial en este plan para lograr los objetivos del tratamiento. En caso de recaídas o complicaciones, se evaluará la posibilidad de internación para desintoxicación y estabilización antes de retomar la atención ambulatoria.
La duración estimada es de 10 a 12 meses con un mínimo de 3 sesiones semanales.
Además, se ofrecen sesiones de terapia familiar para brindar apoyo y educación a la familia, con el objetivo de prevenir recaídas y disminuir la codependencia, programadas según la necesidad de cada caso y en coordinación con el paciente.
- Psiquiatra: sesiones quincenales después de la evaluación inicial al ingreso.
- Psicóloga: una o dos sesiones semanales, las cuales se pueden programar cada quince días según el progreso del paciente.
- Terapeuta: dos sesiones semanales, más una prueba de doping a la semana.
- Terapia familiar: una o dos veces al mes según la necesidad de cada caso y también en conjunto con el paciente cuando sea necesario.
